Introducción
Tras
ojear con muy poca profundidad por encima los libros de la
bibliografía que me llamaron por su título, como pudieron ser El
hombre que andaba con el color de Georges Didi-Huberman o La
rebelión de las formas: o como perseverar cuando la incertidumbre
aprieta de Jorge Wagensberg; me decanté por "Visual
Grammar" de Christian
Leborg. La quita página en concreto me llamó la atención, al
hacerme pensar el porqué había utilizado esas imágenes para
describir lo abstracto, lo concreto, las actividades y las
relaciones. Me entretuve, de hecho, en tratar de ver el por qué de
esa elección y decidí continuar mi lectura. El noruego, en su
prefacio nos cuenta cómo puede resultarnos a veces difícil e
incomprensible el mundo de los mensajes visuales y su inexistente
lenguaje y de cómo tratará de crear un idioma, un habla, e incluso
un diccionario. Es un libro prácticamente visual, y todo el
conocimiento se va gestando a través de todos los dibujos que
acompañados de una brevísima pero clara explicación cobran un
nuevo sentido y le hacen a uno partícipe de ese idioma visual.
Muy interesante me ha parecido la progresión que sigue
a lo largo del libro, yendo de lo más simple a lo complejo, que a
cada paso vaya añadiendo nuevos elementos y estos formen parte de lo
anterior como un todo.
Dado que el libro se encuentra en inglés he optado por
traducir las frases que vaya a ir citando en el resumen en vez de
copiarlas tal y como en él se presentaban y escribirlas directamente
en el español tratando de ser todo lo fiel que me sea posible.
Tratando así de agilizar la lectura y la comprensión.
Resumen
Christian divide en cuatro apartados su libro, lo
abstracto, lo concreto, las actividades que los componentes llevan a
cabo y las relaciones que entre ellos hay. En el primero de todos
ellos comienza desde una figura básica como es el punto hasta llegar
a una estructura compleja pasando por las líneas, volumen,
dimensiones la distribución visual etc. Define a los objetos
abstractos como "formas que no pueden ser creadas físicamente"
Puesto que "No puedes ver un punto ni tocarlo" simplemente
tiene una posición en el espacio. Y partiendo de ahí va poco a poco
desentrañando los secretos de estos elementos y superponiéndolos
para ir formando cada vez algo mayor: una línea es una sucesión de
puntos, dos líneas que no coincidan por un mínimo de tres puntos
pueden delimitar un plano y éste a su vez juntándose con líneas,
puntos y otros planos puede dar lugar al volumen; a las tres
dimensiones. A las estructuras formales (distribuidas de una forma
equitativa), informales (distribuidas de una manera irregular),
graduales(repetición que cambia en tamaño y/o forma a través de
una constante) y radiales(que se generan en torno a un centro común)
Los objetos concretos son definidos por Leborg como
aquellos "que se perciben con límites definidos" a lo que
llama línea de contorno y es justamente lo que define la forma.
Según como sea ese contorno, son separados en tres bloques, formas
geométricas, formas orgánicas y formas aleatorias. El tamaño es
también una característica concreta y que pende de la perspectiva
de aquél que visualiza la imagen o el objeto en cuestión, y de la
relación en tanto a su posición respecto de otros elementos. Da
también un paso rápido por el color en el que define lo que es un
color, la saturación, y el tono de una manera muy sencilla y visual.
En contraposición a lo abstracto nos da una definición sobre algo
que sí puede ser visto y sentido a través del tacto, la textura. La
textura sí es una parte que todo objeto presenta, lisa, suave,
rugosa, áspera... "Las texturas pueden tener un diseño
ornamental, aleatorio o mecánico". Estas texturas pueden
también estar formadas por un sistema como el de las estructuras
abstractas.
La definición de actividad que aparece en el libro es
muy interesante, ya que partiendo de la premisa de que una
reproducción visual es estática (excepto en el arte Cinético), "Lo
que puede ser percibido como actividad es una representación
estática o una secuencia que crea la ilusión de actividad".
Intervienen para crear el movimiento la repetición de elementos en
sucesión y como parte de ella la frecuencia y el ritmo.
Representando también la forma de un camino circular o elíptico da
la sensación de que el objeto se mueve a través de él. Combinando
todos estos elementos junto a otros como las variaciones de tamaño y
dirección podemos conseguir darle a una imagen la sensación
movimiento.
En el último apartado, las relaciones, el escritor nos
deja claro que las formas "Se relacionan con aquél que las
visualiza, con el formato, y con otros elementos que sean también
parte de la composición". Por ejemplo unos objetos que estén
situados uno cerca del otro dependiendo de sus características
podrían atraerse o repelerse. Un círculo en medio de una página,
como explica Christian permanece estático, pues todas las fuerzas
que se relacionan y actúan sobre él, el formato de la hoja, los
márgenes, el color del propio círculo; son equitativas y por tanto
el círculo parece estático. Otra importante relación que puede
haber entre los elementos es la de la simetría o la de la asimetría
dependiendo de si se puede crear un eje simétrico entre ellas o no.
El balance de la imagen dependerá también de la colocación de las
formas, su tamaño, su apariencia... Haciendo que el peso visual
varíe según estas cualidades sean representadas. Otras muchas
relaciones entran en juego en este apartado como la cantidad de
formas que se presenten, el fondo en el que estén representadas, las
distancias entre ellas, la transparencia, y la influencia que unas
ejercen sobre otras; entre otras.
Conclusión
Todo juega un papel importante en una representación
gráfica. No solo es importante el poder reconocer las formas que se
nos presentan, si no también el espacio que ocupan, su tamaño,
color, cómo interactúan con el resto de formas y que papel juegan.
Es importante conocer qué es lo que se quiere transmitir con las
formas para poder darle todas las cualidades que necesita y que así
pueda esa forma cumplir su objetivo. De lo contrario, una figura
importante podría verse enmascarada por el resto de figuras al no
contar por ejemplo con su peso visual necesario, o no haberle dado
el color que la ayudase a resaltar sobre el resto y equilibrar así
la balanza. La configuración del espacio, conocer las formas y qué
transmite cada una, como se llega a esa forma y qué la hace como es.
Una obra clara y simple que hace las delicias de todo aquél que
quiere aprender el idioma visual para mejorar su transmisión de
ideas.
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